sábado, 16 de enero de 2010
El redescubrimiento de Haití
Susanita aquel personaje maravilloso que acompaña a Mafalda debe de sentirse un poco abrumada; su sabio consejo al mundo de que a los pobres no hay que darles nada sino que solo basta esconderlos, se ha visto abruptamente sacudido. El terremoto que azoto Haití fue de tal magnitud que desnudó a los ojos de todo el mundo lo que nadie había querido notar; un pueblo de ocho y medio millones de muertos de hambre sin esperanza (la población creció de 5 a 8.5 millones en solo veinte años)
La población solo anhela el alimento del día a día sin mayores expectativas, sobreviviendo solo de las míseras remesas que les envían los más aventurados que emigraron al continente (tan solo en USA y Canadá habitan un millón de haitianos)
Hablamos de un país en el que el 40% de la población tiene menos de 16 años, en el cual el 50% de la población no sabe leer, y que carece de servicios sanitarios y agua potable, que los lleva a una expectativa de vida menor de los 50 años, en la cual casi el 5% de la población presenta contagio al VIH y con un increíble aumento a la tuberculosis.
Sin grandes extensiones de cultivo y con una geografía muy complicada que incluye una gran devastación por parte del dictador François Duvalier y su hijo Jean-Claude (fueron 3 décadas de opresión), que arrasaron bosques enteros donde se escondía la insurgencia que pretendía derrotarlos y que incluyo el destruir con ello completamente el café, el único cultivo que presentaba una opción para activar la magra economía, las expectativas resultan francamente desoladoras. Si quisiéramos un ejemplo de estado fallido aquí tenemos el mejor. Antes del terremoto países como EU y Francia habian suspendido la ayuda que le brindaban, pues alrededor del 70% de las ayudas, paraban en funcionarios corruptos. Curiosamente EU fue siempre el más grande aliado de los históricos dictadores.
En fin ante tal realidad de pobreza extrema y con muy pocos recursos naturales (aunque comparte la isla con Rep. Dominicana, está posee las mejores tierras y su economía la dirigio a los grandes cultivos, básicamente de tabaco y café. Ahora está, a canalizado sus esfuerzos al negocio del turismo, usando sus privilegiadas playas que se bañan de grandes extensiones de la blanca arena del Caribe) resulta tan poco atractiva que nadie parece estar interesado en invertir en ella y con ello ayudarle a salir del circulo vicioso. Un ejemplo: hace unos años EU prefirió mandar tropas a miles de kilómetros de distancia para “solucionar” los problemas de oriente medio en vez de cruzar unos 2 mil Km. del golfo a tratar de ayudar a poner orden en esta isla vecina que estaba atrapada en una tremenda revuelta civil: en Irak tienen petróleo pero… en Haití, ¿Cómo pa´ qué?
Ahora las agencias noticiosas se sorprenden de las condiciones en que se encuentra la población y la nación entera, ¡pero todo el mundo lo sabia, siempre lo ha sabido! resulta hipócrita la sorpresa, resulta que su economía y su infraestructura no se encuentran devastadas simplemente nunca han existido y eso repito todo el mundo la sabia. El terremoto solo obligo al mundo a mirar donde no le gusta. Haití estará de moda y mucha gente buscara notoriedad en ayudarles, como lo estuvo Biafra, Bangladesh y muchos otros etcéteras. Que bueno por ellos lastima por los otros, los que aun no salen de la cloaca que le mundo “civilizado” les ha asignado.
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2 comentarios:
Conmovedor y tremendamente realista tu artículo.
Abrazos
L;)
Se agradece la visita.
Saludos
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