Parafraseando al maestro Kundera, me encuentro confirmando por enésima ocasión la terrible fragilidad del milagro humano, y una consistente necedad de retorcer las ya de por si complicadas relaciones humanas, en una tozuda tendencia de repetición interminable; hasta el infinito. Confirmando así de forma reiterativa, nuestra al parecer inagotable estupidez.
El maestro Milán desnuda los vericuetos de las relaciones interpersonales, pero no solo esto conflictuamos los humanos. Absortos en la intensidad del mundo que nos hemos inventado, no entendemos la magnífica oportunidad que significa la vida y nos empeñamos en complicar algo que debiera de ser tan sencillo como el respirar.
Entonces el cerebro humano desperdicia gran parte de sus capacidades y energía en complicarse la existencia con retorcidas relaciones cual cubo de Rubik; unas se ven afectadas al tratar de arreglar otras; persecución interminable de sinsentidos, absurdos, quimeras inventadas, huecas, ¡pendejadas pues!
Una serie de ideas sueltas y locas atacan la mía mente, ante la cascada noticiosa del día a día; deportistas jóvenes y plenos mueren sin causa aparente, pero confirman que el deporte llamado “de alto rendimiento” los ha llevado a tal exigencia que acentúa su fragilidad física. Por otro lado en lo político confirmamos una vez más nuestra enorme incapacidad de organizarnos y seguimos en tobogán económico-político esperando la llegada del mítico Quetzalcóatl que nos unifique y organice. En el plano internacional grupos de indígenas peruanos confirman una leyenda de asesinatos para extraerles la grasa humana y venderla a la industria cosmética de… ¡Europa!, y el presidente italiano cuasi-senecto pretendiendo actuar cual vigoroso playboy, ahora está involucrado en el misterioso asesinato de una testigo que le involucraba en un feo lio de travestis.
En fin una danza macabra que no para y que aterriza en el tema que ya antes abordé, la confirmación de que no se puede confiar en nada ni en nadie, todo mundo utiliza la relatividad de los hechos para justificar su manipuleo a conveniencia…
¿Es realmente todo eso importante? O insisto; estamos olvidando lo básico, se trata de VIVIR y no solo de sobrevivir.

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