Mis recuerdos infantiles la ubican como él ejemplo a seguir en todos los aspectos, ella resumía la mayoría de las virtudes inculcadas por mi madre y adicional a ello por supuesto, mi gran amor de hermano derivaba en una enorme admiración.
Resumir su/mi biografía resultaría un sinsentido, mencionare los chispazos de mi recuerdos, que al fin y al cabo resultan en la imagen que ella ha dejado grabada en mi vida.
Haciendo a un lado las anécdotas infantiles, iniciare con su llegada a la vida de mujer y que resulto algo así como traumático e impactante; los dolores derivados de su condición femenina simplemente la derrumbaban, sufría pero lo manejaba y hasta en el dolor era altiva, tendida en el lecho pálida era la imagen viva de la dignidad con una aureola de cuasi santidad.
Al término del trance, su metódica y rutinaria vida continuaba sin más sobresaltos.
Paso el tiempo y rápidamente al cabo de una breve educación técnica, la necesidad le obligo a sumarse a colaborar en los gastos de la casa y ahí reafirmó lo que todos a su alrededor sabíamos, amaba su profesión y tenia aptitudes innatas para ejércerla, un buen empleo y éxito, viajes y mas reconocimiento profesional y por supuesto familiar.
Ciertamente el amor no le trataba muy bien, pero en cambio el éxito profesional ya se vislumbraba, ella crecía y con ello mi admiración hacia ella. ¡Compro un auto! ¡Viajo en avión a estados unidos wow! En fin un niño con ojos de plato que no podía creer lo que veía; en una palabra ADMIRACIÓN.
Después de los normales tropiezos amorosos por fin apareció en vida alguien que podía competir con ella, acompañarle y juntos iniciar algo grande. Llego el compromiso y el lógico paso al matrimonio, como consecuencia (o al revés como causa, eso no importa) el retoño de la vida y una linda princesa.
Celebraron su llegada con una casa y un gran costal de planes pero…pronto, muy pronto se derrumba el sueño; el compañero no tenía ni la fuerza, ni la madera, y menos aun el tamaño para acompañarle.
Sola otra vez y una vez más a demostrarnos que tenía la fuerza y la entereza, y lo hizo; un taller caserito en la sala de su casa, en donde de una forma u otra los hermanos desfilamos en sucesión del “negocio familiar” el negocio de mi hermana la fregona que no sabe darse por vencida, la que no necesita de un marido para salir adelante; el ave fénix sigue chambeando y ¡bien!
Al tiempo mejor aun, esto creció y se convirtió en un taller en forma con maquinaria especializada, nada de esas maquinitas caseras, un local rentado en un buen barrio y una interesante cartera de clientes: resultado MAS ADMIRACIÓN, éxito evidente.
Mortales como yo sabíamos que para equiparar su éxito, debíamos de partirnos el hocico trabajando como burros para ½ emularle, ella había nacido para mandar, para ser jefa y eso lo podía hacer solo ella.
De acuerdo a lo aprendido, a su princesa le dio lo mejor que pudo pagar, la mejor escuela y frecuentes escapadas a la playa, fueron solo algunas de las cosas que intento para hacerle feliz, me consta que si lo intento.
Si lo logro o no solo reafirmaría mi adaptación de la teoría de Taylor; los hijos son administración por resultados; solo al final sabrás si lo hiciste bien o mal, pero no por lo que te den a ti, ¡sino por lo felices que son ellos!
En fin sigamos, ahora lo amoroso; ¡cuás! bastante mal, los hombres de nuestra generación rehúyen de las mujeres entronas, prefieren las cómodas amas de casa, en resumen no había alguien que mereciera a esa mujerota de mi hermana, ¡pero qué chingaos ella no lo necesitaba!
Sola pero triunfadora así era ella mas…el mundo cambia, inevitablemente las fórmulas pasadas no funcionaron y ella tal como ha sido toda su vida altiva nunca ha aceptado este hecho.
El dinero empezó a escasear hace mucho y ella cerró los ojos prefirió ignorar el hecho imaginando que las cosas tarde o temprano volverían a sonreírle. Su negocio empezó a desmoronarse y en lugar de buscar un cambio prefirió enconcharse en la casa familiar para al cabo del tiempo verle empequeñecerse hasta casi desaparecer. Este fue justo el error que aun no entiende; o te encargas tu del cambio, o… el cambio se encarga de ti.
En fin, su princesa creció y ella entonces pretendió cobrarle una factura para la cual no estaba preparada; la educo para volar no para permanecer en el nido, la formo egoísta e independiente, ¡parte de su formación fue no dar nada y merecer todo, así la educo! No puede ahora pretender descansar y vivir de su “inversión”. Lógicamente eso no funcionó y su hija salió corriendo de su lado tan decepcionada y espantada de tal responsabilidad, que tristemente se han perdido la una de la otra.
Ahora que su realidad le ha alcanzado al romperse la burbuja el encanto desaparece, pretendió envolverse en esa aura que le había rodeado, y adoptar una resignada actitud de sumisa conserje cuidando el mobiliario de la casa familiar, incluida a Santa reducida a cajonera del rincón, así lo digo pues así lo sentí, cabrón pero real.
Aquí entra la colisión conmigo, no acepto su actitud de bajar la testuz y estirar la mano ¡ni madres esa no es mi hermana! Entiendo que abajo del moho y el oxido del tiempo, sobrevive ese ser triunfador que me sirvió de ejemplo y motivación, no puedo aceptar que ella pretenda sentarse a descansar, pues aun está en deuda en primera instancia con ella misma.
Finalmente entiendo que esta tarea llamada vida se termina al igual que la opera; hasta que canta la gorda y aquí todavía no canta nadie, por tal causa espero que el ave fénix vuelva a circular, de corazón lo espero.
Hermana te amo, hermana te extraño.
1 comentario:
soy la princesa de esta historia, y lo unico que pudo decir es q amo profundamente a mi madre ... si ha cometido errores, tambien es humana, y ella lo unico q espera es q algun dia se entienda (incluida yo) el xq "se enconcho en la casa familiar", nos perdimos? no, no lo creo; despues de unos meses nos hemos reencontrado e intentamos reconstruir un camino juntas pero no revueltas... probe la libertad, me gusto, y me declaro una adicta a ella y no pienso dejarla nunca, precisamente porque me educo para volar...
ps: yo conoci una parte de esa mujer exitosa y me toco el desmoronamiento emocional q finalmente fue lo q me empujo a salir del nido...
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