En medio de la total y absoluta obscuridad nocturna abro los ojos, de repente todo es claro, la verdad se revela ante mis ojos con una claridad que me deslumbra, ¿Cómo fui tan ciego de no notarlo? ¡Fueron tantas las evidencias que tuve que ser un inconsciente para no darme cuenta que es lo que sucedía! Contagiado de la inconsciencia colectiva mi percepción se deformo, sin brindarme la ecuánime visión de lo que ahora se devela claramente ante mis ojos. Me reprocho y al hacerlo pierdo aun más tiempo, debo de detenerme y tratar de aclarar mi tan confundida percepción de la realidad.
Pienso, recuerdo…entiendo: Fui programado de esta forma para no deformar el experimento, mas esta noche al abrir los ojos en un flashazo cegador todo se ha transparentado. Todo es claro; soy un ser diferente, pertenezco a una maravillosa raza de seres de luz, que hemos viajado distancias cósmicas desde nuestro origen hasta llegar a este lugar. Fui “plantado” así como muchos otros, en diversas partes de este mundo, como parte del mecanismo de control y monitoreo. Noche a noche por medio de los periodos de REM, transmitimos toda la información que nos fue solicitada y fue así como se llego a la conclusión; aquí no existe nada que hacer, ahora todo es claro. Han de ser destruidos, aniquilados, antes que se pierda el control de ellos y amenacen al resto de los experimentos, o peor aun nos amenacen a nosotros sus creadores.
Inútil resulta el seguirles dando más tiempo. Los habitantes de este lugar, han infectado todo el entorno y cada momento que transcurre esta verdad se hace más y más evidente. Sin nuestra intervención la catástrofe resulta inminente. El comportamiento de este experimento conductual presenta tales tendencias destructivas, que no dejan lugar a mas dudas; jamás llegaran a superar su miopía individualista. No lograran entender que al igual que los ejemplos básicos que les proporcionamos, como él de las hormigas o de las abejas. Nunca llegaran al nivel que nos une a nosotros que entendemos al grupo más allá del individuo.
El entender me libera y me llena de una euforia que estalla de una forma espontanea, pero al mismo tiempo me acongoja la certeza de que no quiero, no puedo renunciar a mis lazos terrestres. He sido parte de ellos, he sentido sus afectos y he nutrido los míos con los que han provocado en mí. Ahora vislumbro un futuro agridulce; por un lado renace en mi conciencia de grupo, de mi grupo. Por otro lado la triste realidad de que debo de participar en la eliminación de aquellos que pensé eran mis afectos. He pasado tanto tiempo en este lugar, que temo el haber sido contagiado irremediablemente…

2 comentarios:
Estremecedor relato futurista. El ejemplo de las hormigas y las abejas es dificil de seguir...
B7s
L;)
Querida Loli:
Me declaro inocente de los ejemplos, la verdad todo esto es producto de un sueño que tuve hace unos días y me fue tan impactante y real que tuve que plasmarlo.
¡Qué bueno que me visites!
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