Hace unos días decidí ser aire. La idea inicial se repartía entre elegir si mejor fuera intentar el ser luz, pero ante la obvia critica del colectivo, me pareció más modesto y adecuado a mis capacidades el optar por eso; ser aire.
Claro que entre decidirlo y lograrlo se traza un largo y tortuoso trecho, mas la cansina voz de mi madre repitiendo su famosa frase de batalla “querer es poder” me acompaño en el intento y de repente abriendo los ojos una mañana lluviosa me encontré flotando en la habitación. Cual niño que ha descubierto algún mágico juguete intente aplaudir, mas pronto descubrí que mi nueva condición no me permitiría tal cosa y fue entonces cuando decidí el disfrutar lo que si podía lograr e iniciar un viaje. No fue necesario el abrir la ventana, basto dirigirme a la minúscula rendija de la cerradura y así convertido en brisa asalte la mañana. Pronto enfoquè mis intentos a descubrir alguna corriente en la cual pudiera engancharme, pues todo mundo sabe que el viajar de esta forma resulta lo más conveniente y efectivo, de tal forma que basto un leve intento para subir y encontrar una cálida brisa ascendente, fue delicioso el lograrlo y poder aprovechar su mágico empuje, la pertinaz lluvia solo me cruzaba sin siquiera poder mojarme, y entonces listo para aprovechar su impulso, descubrí algo mas, sin continente mi contenido se esparció en el medio, pararon las penas, pero también las alegrías. Cesaron las limitaciones, pero igualmente mis sensaciones, ya sin ojos, sin olfato y sin piel se fueron desprendiendo lentamente, haciéndome conocer el real vacio, la total ausencia, en fin se acabo...

2 comentarios:
Felipe, ¿has escuchado la canción de Mecano "Aire" la verdad es que sería genial poder serlo por unos minutos.
buen relato.
Abrazos
L;)
ahora que lo mencionas...¡espero no ser demandado por plagio!
Saludos
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